TRUCOS

El mito existente de que las legumbres engordan o son difíciles de digerir no es cierto: son las grasas y los productos añadidos a los platos que elaboramos con las legumbres las que engordan y dificultan la digestión. Los platos de legumbres resultan más sabrosos y son más fáciles de digerir si se condimentan, como aconsejan algunos médicos, con plantas carminativas picadas (tomillo, estragón, salvia, comino, cilantro, eneldo, etc), que además les aportan un sabor muy agradable. Se aconseja mezclar las legumbres con hortalizas verdes, espinacas, judías verdes o repollo, como la cocina popular emplea.

Si se necesita espesar un caldo en un plato elaborado con legumbres tan sólo es preciso reducir a puré una cucharada de la legumbre y añadirla al caldo. Quedará espeso y conservará su sabor natural.

Si hemos olvidado poner a remojo la legumbre la noche anterior podemos utilizar un tarro de legumbre cocida natural (o combinado de legumbres con verduras) ya que en el proceso de elaboración de estos productos tan sólo se añade agua y sal para conservar todas sus propiedades y permitir su elaboración con la receta seleccionada por el ama de casa.

Es conveniente conservar las legumbres en sitios frescos y secos, y apartadas de la luz solar directa para que no se oscurezcan. De todas formas, se trata en cualquier caso de productos no perecederos, ya que la caducidad desde su fecha de envasado es de 12 meses.

En cuanto a las legumbres cocidas, una vez abierto el tarro es necesario conservarlo en el frigorífico y consumirlo en cinco días desde su apertura. Un tarro de legumbre cocida (natural o combinada con verduras o mariscos) conservado sin ser abierto, puede ser consumido en los cinco años posteriores a su fecha de elaboración.

Las alubias y lentejas deben cocinarse siempre con agua fría. Si se les tiene que añadir agua durante el cocimiento, tiene que ser siempre fría.

En cambio los garbanzos necesitan agua templada. Y si en mitad del guiso hay que añadirles agua, ésta siempre será caliente.

Legumbres digestivas: añade en el agua de remojo unas hojas secas de laurel o un poco de tomillo.

Se puede cocer el producto y guardarlo en el congelador hasta 3 meses. De esa forma siempre tendremos producto listo para servir. Si nos han quedado algunas sobras, se pueden guardar en el frigorífico y consumir en un plazo de 4 días. También es útil elaborarlas como puré.

La legumbre, una vez cocida, duplica su volumen. Es un plato con mucho rendimiento.

Para que la cocción sea más fácil, conviene poner alubias y garbanzos a remojo durante 12 horas. Lo ideal es ponerlas la noche antes de elaborarlas. En cambio las lentejas no necesitan el remojo ya que su hidratación es más sencilla.

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